Rafael 03/09/2021 (Tue) 05:18:04 No.4680 del
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*Yawn*

Rafael bosteza al levantarse de aquella incómoda silla donde había dormido. Era invierno y mientras mas durmiese cerca del fuego mejor, pero el dolor de espalda por la mala postura le hacia dudar si valía o no la pena intercambiar algo de calor por comodidad. En éstas meditaciones matutinas sale del lugar dónde estaba y se encuentra con la dueña de aquella posada; de no ser porque aquella mujer ya había pasado sus mejores momentos Rafael no habría dudado en coquetearle para buscar algún "descuento" por pasar la noche ahí, aunque de ser estar totalmente quebrado y necesitado de lugar donde dormir lo haría por necesidad diciendo "con peores cosas he estado".

Si, volveré ésta noche. Es el único lugar cálido que hay cerca y con éste frio acampar afuera es para lunáticos. Hasta luego.

Y despidiendose se va a las antigüas ruinas con paso vigoroso, pero lo va perdiendo poco a poco mientras el frío cada vez más se adentra en sus huesos. Mira a su espada pensando en que quizás una pequeña llamarada le ayudaría a calentarse un poco, pero gastar poder mágico por éso sería tremenda estupidez, ya la imagen de sus profesores dándole con el bastón en la cabeza vendrían a él como algún tipo de memoria preventiva de no usar su magia para caprichos tontos.

Brrrr

Rafael pasa al lado de un viejo que parece mendigo y le ignora, pues no quiere que éste se le pegue a pedir dinero o comida que no es como si le sobrase a él. Aceleraría un poco el paso y llega a las ruinas, observa un poco la arquitectura pero no mucho más: son piedras viejas y ya, se dice para sí mismo. Se apura más bien en encontrar la puerta, la cual consigue pero ésta como petrificada y no sabe si pueda abrirla tan sólo empujandola o algo.

Primer contratiempo.

Rafael entonces se pone a examinarla un poco más de cerca a ver si la puede abrir, aunque realmente lo duda